lunes, 24 junio, 2024
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A veces la música no son son unas cuantas melodías y unas pocas palabras que acompañen, es un mecanismo para expresar sentimientos y despertar emociones, la abertura a todo un universo interior, donde sean las sensaciones las que manden. Los madrileños Moebio han sabido plasmar a la perfección la emoción y la belleza de su sentir para crear un aura mágico en su nuevo disco «Habitación 924», dejando traslucir un alto nivel de exigencia y prestancia en matices, viajando por un invisible hilo que les otorga a las nuevas adaptaciones de sus temas emblemáticos el empaque suficiente para que no parezcan dispersas o erráticas. Una experiencia sonora única que cogerá nuevo color con cada escucha.
Antes de profundizar en vuestro quinto disco «Habitación 924 (Versiones Ocultas)», me gustaría saber cómo están las cosas en el seno de la banda y de qué manera os está afectando esta dura pandemia.
Desde hace más de un año, todo el mundo del espectáculo se paralizó. Esto nos ha golpeado muy fuerte a todo el sector artístico. En un momento histórico en el que dar conciertos es un grato recuerdo o es casi un sueño que muy pocos pueden convertir en realidad, todos los músicos estamos ansiosos de escuchar el “pistoletazo de salida” para poder retomar las actuaciones en vivo, pues es lo que más nos gusta hacer y lo que nos nutre como artistas.

– Sin duda una apuesta creativa y original es la que encontramos en vuestro nuevo trabajo «Habitación 924 (Versiones Ocultas)», un viaje por las emociones a través de diez suculentas adaptaciones de los temas más reconocibles de vuestra andadura musical junto a una serie de covers y grabaciones realizadas en diferentes estudios y ciudades del mundo. Una obra diferente al resto de lo que podemos topar en el actual panorama musical. ¿A quién se le ocurrió la idea un disco tan distinguido en arreglos y una profundidad emocional maravillosa, lo más parecido a hablar desde el corazón? ¿Qué retos teníais marcado de antemano y hasta qué punto habéis enfocado esta vez el concepto de la producción? ¿En qué sentido creéis que habéis madurado más?

Hace ya muchos años que Moebio queríamos hacer un recopilatorio de nuestra discografía. Pensamos que sería interesante elegir varios temas y regrabarlos como versiones para darles un nuevo estilo. Es cierto que Habitación 924 ha sorprendido a los seguidores de Moebio. Y es que este último disco tiene mucho trabajo de producción, pues no sólo hemos regrabado los temas desde cero, sino que además hemos reestructurado las melodías y cambiado los instrumentos que originalmente formaban parte de ellos. Muchos de nuestros fans nos escriben diciendo que disfrutan de este disco como un momento íntimo y sincero.

– ¿El planteamiento inicial era el de intentar darle una vuelta de tuerca a vuestro sonido, con una frescura renovada y una gran pulcritud en constante crecimiento para huir de ciertos simplismos que en este estilo podían hacerse ya escuchados?

En España tenemos el siguiente dicho: “Cuando el diablo se aburre, mata moscas con el rabo”. Nosotros, al igual que muchos músicos que están encerrados en casa, ahora teníamos mucho tiempo. Pero es que además teníamos muchas ganas y unos temas que llevaban tiempo llamando a la puerta de Moebio para ser grabados. Así que nos pusimos manos a la obra.
Tomamos la decisión de repensar lo que habíamos compuesto desde nuestros inicios. Elegimos varios de nuestros himnos e incorporamos canciones de otros grandes artistas en este último trabajo. Así surge “Habitación 924”. Es una necesidad de poder reflejar todas nuestras ideas y la energía acumulada durante esta larga espera.
– Es de lo más llamativo que cada canción tiene algo a lo que prestar atención en cada uno de sus rincones. La capacidad de transmisión de la banda alcanza dimensiones superiores en «Hotel Madrid», “Miedo”, «Aeterna» y «Geometría del Alma», con una profundidad en el mensaje que perfectamente se aúna con la música. ¿Os ha costado mucho llegar a ese nivel de excelencia en sutiles planos, armonías dobladas con guitarras acústicas y una mayor riqueza de matices debidamente acicalados y conjuntados? ¿Ahora cuidáis mucho más los pequeños detalles? ¿Cómo habéis volcado vuestras almas en él?
Agradecemos de corazón que se valore el nivel técnico que un trabajo así tiene a sus espaldas. Desde los comienzos de Moebio hemos experimentado mucho con nuevos instrumentos, ritmos y armonías. Todas esas horas de trabajo y aprendizaje han terminado convirtiendo “Habitación 924” en algo único y propio. Un disco que contiene toda nuestra esencia desde principio a fin. Concretamente, las manos de nuestro gran guitarrista, Karmona, han sido las que han transmitido su toque personal durante la grabación y producción de los temas que incluye este disco.

 

– Es bien sabido la excepcional amistad que se tienen Héctor Gerónimo y Morti (InMune, Skizoo, El Fantástico Hombre Bala), supongo que ello ha contribuido a que la aportación de éste en el remix de «S.O.S.» sea mucho más colorida llena de vida y color, aportando un punto diferente y fresco. ¿Fue fácil lograr crear esa simbiosis especial y única?
Por supuesto. Morti y Moebio somos amigos desde hace mucho tiempo. Hemos compartido escenario en anteriores ocasiones y no queríamos perder la oportunidad de colaborar juntos en este trabajo de estudio para así afianzar esta amistad que va mucho más allá de lo musical. Además, tanto Morti como Héctor son estupendos artistas y han sabido encajar sus voces perfectamente en “S.O.S.”, un tema que nos encanta.
– El primer single de este disco ha sido la remezcla «El Relieve del Mundo», un tema con unos estribillos intensos y emotivos, con una base musical que busca un sonido unificado y de naturalidad absoluta, sabiendo explorar nuevos caminos a base de ser uno mismo. ¿Por algún motivo especial?
“El Relieve del Mundo” es como ese cuadro con un retrato que no cesa de mirarte fijamente, aunque te desplaces por la habitación. Su origen tiene lugar en “Victoria”, un disco del que estamos muy orgullosos y que marcó un nuevo comienzo en el sonido de Moebio. Desde su creación, sabíamos que este tema necesitaba un gran videoclip que lo terminara de vestir como se merecía. Con la composición audiovisual que lanzamos con “Habitación 924”, así ha sido. Os animamos a que opinéis por vosotros mismos en nuestro canal de YouTube.

 

– A nivel de letras, las canciones guardan un cierto nexo de unión, hablan de la soledad del individuo, las falsas esperanzas, la lucha por salir adelante, sentimientos encontrados… ¿Cuánto de vuestras vidas hay en los temas? ¿El amor os sirve de combustible para crear o la mejor inspiración es cuando procede del sufrimiento?

 

El amor es algo tan grande e incontenible que une a las personas, pero, en ocasiones, se convierte en la razón por la cual distanciarnos. Desde siempre, las emociones han sido una fuente de inspiración para los artistas. Captarlas y transmitirlas en estos momentos tan delicados que vivimos, reduce a eso la esencia de la vida. Somos lo que sentimos y lo que hacemos de ello. Por eso siempre dejamos que la vida nos muestre los ingredientes que quiere combinar para crear nosotros su música.

 

– Hace unos meses cedisteis los derechos de vuestra canción “Gran Vía Melancolía” a la ONG «Fundación Sarabastall», con el fin de recaudar dinero para ofrecer comidas solidarias a las familias más vulnerables. ¿Os sigue preocupando mucho los inesperados efectos colaterales que está acarreando esta pandemia a nivel económico y de salud mental?
Aunque hoy ya podamos hablar de vacunas, nos queda mucho por vivir antes de pensar en esto en pasado. Muchas familias están pasando momentos muy duros y Moebio siempre hemos colaborado con movimientos solidarios. En este caso es una necesidad que afecta directamente en nuestro país. Pero se está viviendo en todo el mundo. Esperemos que con nuestra música y con lo que podamos aportar a los hogares de nuestro país con esta iniciativa, hagamos un poco más llevadero este gran bache.
– Con cada canción siempre buscáis una manera distinta de expresar vuestras vivencias y sentimientos, adornadas de ciertas tesituras y unas atmósferas afligidas e hipnóticas. Sin duda alguna, un estilo de lo más íntimo y personal. A la hora de componer. ¿Qué pasos seguís para llegar a esa plenitud? ¿Primero la melodía y posteriormente los textos o viceversa? ¿Qué tipo de cosas son las que os hacen saltar y escribir una letra?
Si alguien hubiera dado con el modelo perfecto para la creación de melodías, Moebio no seríamos capaces de seguirlo porque somos tremendamente desordenados. Si la gente supiera…
Cada uno de nosotros hemos puesto nuestro granito de arena en la composición desde el principio de la discografía de la banda. Los temas surgen en el local de ensayo. Ese es nuestro laboratorio personal. Es cierto que Héctor es el responsable de la literatura. Él tiene esa virtud y confiamos plenamente en su capacidad creativa para observar el mundo y transformar esas reflexiones en las letras de las canciones.
– ¿Todavía os influye la música de otros grupos o la inspiración surge exclusivamente del interior de vosotros?
Sería imposible hablar de música sin hablar de músicos. Si un artista no permite que sus creaciones se dejen influir por otros compañeros, no estamos hablando de disfrutar la música. Todos deseamos que al escuchar un grupo nuevo este despierte esa chispa que te anima a componer y que anima a componer en base a ese sonido tan característico. Es como descubrir un nuevo sabor que te encanta y negarse a probar platos que lo contengan.
– ¿Sois de los que dedicáis mucho tiempo a jugar con nuevos sonidos? ¿Hacia dónde veis al grupo evolucionando?
Nos encanta ponernos a prueba. Los retos son lo que nos mantiene en pie. Moebio no es un objeto inerte que permanece pasivo ante la evolución de los sonidos. Nos intentamos meter presión sana para crecer y mejorar como músicos. Actualmente hemos incorporado bases melódicas que acompañan a la perfección los temas en los conciertos. Tal vez eso pueda ser el camino que haya marcado un nuevo rumbo. Pero siempre puede haber un mañana en el que descubramos algo nuevo e interesante.

 

– Una vez escuchado el resultado final del disco, ¿echasteis algo en falta a nivel de sonido? ¿Cuál es el objetivo que esperáis alcanzar con este disco?
Dadas las circunstancias y los medios técnicos y personales que hemos dispuesto para la creación de este álbum, consideramos que la calidad del sonido ha quedado increíblemente bien. Las grabaciones se han realizado desde varios rincones del mundo y con artistas de diferentes continentes. Imagina la dificultad que existe para conseguir el sonido perfecto y la intensidad deseada si nos separan más de 8000Km al productor y al músico. Gracias a la profesionalidad de los artistas que han colaborado en este proyecto, la calidad del resultado final es envidiable.

– Dicen que la creatividad florece en tiempos de crisis. ¿Qué bandas os han sorprendido estos últimos años?

Consumimos mucha música y de estilos muy diversos. Grupos de siempre que han evolucionado y madurado con su música, como Biffy Clyro. Nuevos artistas con una producción con muy buen gusto y con algo nuevo que aportar, como Billie Eilish. O grupos como Valira en el panorama nacional.
– ¿Pensáis que es necesaria la ambición para la supervivencia de un grupo?

No hay que confundir ser ambicioso con ser egoísta. Moebio es un grupo que ha sabido mantenerse en pie a pesar de las dificultades propias del mundo musical. La pasión que le ponemos a nuestro trabajo ha permitido que aquí sigamos después de años de actividad. Hemos compartido escenarios con infinidad de grupos y siempre hemos querido hacer de cada concierto un entorno de amistad y buen rollo tanto con el público como con el resto de bandas. No hemos mirado a nadie nunca por encima del hombro porque sabemos lo desagradable que es y lo poco productivo que es en este sector que tanta unidad requiere.

– Todo grupo cuando empieza en el mundo de la música tiene un sueño y que a vosotros me imagino que aún no lo habéis cumplido aún. ¿Cuál es vuestra meta?
Moebio comenzó sus andadas en la música con muy buen pie. Desde su puesta en escena, hemos llenado salas de conciertos en varias ciudades y gente de muchos países del mundo se ha mantenido fiel al grupo después de varios discos. Creo que lo que ahora nos pide el cuerpo es seguir compartiendo ese sentimiento de unidad con nuestros seguidores desde un escenario. Es con lo que soñamos todos. Nos encantaría poder seguir creciendo como músicos al mismo ritmo que antes del bicho.
– ¿Cuál es vuestra posición con respecto a las medidas impuestas para la celebración de eventos musicales?
Pronunciarse sobre las decisiones sanitarias es muy obstinado. Nosotros sólo somos músicos y haremos lo que se nos permita hacer. Pero las ganas de tocar crecen y, si pudiéramos, nos subiríamos mañana mismo a cualquier escenario a tocar.
– ¿Cuál creéis que va ser el impacto económico de esta crisis sanitaria en el mundo de la cultura?
Un sector que siempre ha peleado por hacer más cercana la cultura al ciudadano y que ahora se siente olvidado por los gobernantes, está condenado a sangrar más que el resto hasta curar sus heridas.
Estamos acostumbrados a luchar contra viento y marea. Esta situación hará que salgamos más unidos, fuertes y con más ganas de dar visibilidad a algo tan importante en momentos difíciles como es la música.
– ¿Cómo encara la banda la presentación del disco con las medidas impuestas por las autoridades sanitarias, desproporcionadas reducciones de aforos, con el público sentado en sillas y el uso obligatorio de las mascarillas?
Sabemos que la salud es lo primero y lo que tiene que primar actualmente. Tenemos muchas ganas de subirnos a un escenario, pero, por ahora, mostramos nuestro trabajo y nuestro día a día a través de las redes sociales.
Tocaremos pronto, seguro, y, cuando lo hagamos, siempre cumpliremos con todas las normas que nos impongan. No será un impedimento. Como siempre, daremos lo mejor de nosotros para que el público pueda sentir toda la energía de cada canción.